Este es uno de esos conceptos que muchos mencionan… Pero pocos entienden de verdad.
Y si haces mezcla o mastering, esto te cambia el juego.
Es la diferencia entre:
En simple: qué tanto “respira” tu audio.
Si tienes:
Tienes un crest factor de 8 dB.
Porque define:
Un buen crest factor = sonido con vida.
Uno bajo = sonido aplastado.
Pensar que “más fuerte = mejor”. Entonces:
Resultado: todo suena plano.
Aquí es donde se decide todo:
Cuánto sacrificas dinámica por volumen. Y esa decisión es completamente estética.
El crest factor no es un número… Es una decisión de sonido.
Porque el impacto no viene del volumen.
Viene del contraste.